Una vez extraído el mármol, se lleva directamente a la fábrica donde disponemos de maquinaria para conseguir todo tipo de acabados y elaborados; lo convertimos en tablas y posteriormente en baldosas y cualquier otro producto que nos soliciten. Para ello, contamos con líneas de flameado, escarcilado, abujardado, apomazado, pulido, arenado y envejecido.



Pulido




Se realiza a partir de una sucesión de movimientos de translación y rotación de brazos mecánicos con discos de abrasivos de grano progresivamente decreciente, con el objetivo de conseguir una superficie muy brillante.

Apomazado




Tratamiento similar al pulido sin llegar al brillo (mate).

Arenado




Sobre la superficie del material se proyecta un producto abrasivo a presión consiguiendo una erosión artificial, produciendo una textura antideslizante a la piedra en grano fino, medio o grueso.

Envejecido




Es una nueva textura que mediante tratamientos mecánicos (como cepillado, chorro de agua, con o sin abrasivo), se obtienen superficies con aspectos rugosos o desgastados por el paso del tiempo.

Escarcilado




Aprovechando los planos de rotura preferentes del material se realiza un esfoliado irregular presentando un acabado propio de la roca al natural. El relieve será irregular y muy rugoso.

Flameado


Este tipo de acabado consiste en la aplicación de una llama a elevada temperatura, más de mil grados, sobre la roca, consiguiendo una vitrificación y cristalizado de la parte expuesta a la llama. El resultado es una superficie de una rugosidad fina, y de envejecido, consiguiendo una alta protección para los materiales expuestos en exteriores.

Abujardado




Se realiza sobre la superficie plana del material y consiste en golpear repetidamente con varios martillos neumáticos con pequeños dientes piramidales, produciendo un acabado antideslizante en grano fino, medio o grueso.

rayado




Tendencias de líneas rectas, curvas u onduladas en una superficie plana, resultando un relieve regular y muy rugoso.